Para las personas a las que les gusta viajar mucho y no quieren dejar a sus mascotas, es bueno seguir algunos consejos porque llevárselas de vacaciones no es una tarea sencilla. Siempre hay que tener en cuenta distintos tips para que un paseo no se transforme en una pesadilla.
Al fin y al cabo tomarse un tiempo de descanso es un momento ideal para pasar en compañía del perro o el gato, que son parte de la familia, en un sitio diferente al que está habituado y también haciendo cosas distintas a las que está acostumbrado. Es por ello que antes de armar las valijas y organizar todo lo necesario para emprender el viaje, hay cosas importantes a tener en cuenta que no hay que omitir. Y una de ellas es clave: a los gatos no les gusta viajar porque son muy arraigados a su territorio.
Lo primero que se debe hacer es buscar hospedajes que sean “pet friendly”. Hay una gran oferta de hoteles que aceptan mascotas y aunque el sitio esté acondicionado para animales, no hay que olvidar llevar su cuna o frazada para que pueda dormir como en casa.
Unas horas antes y durante el viaje es preferible evitar darles de comer para que no se mareen y vomiten. Conviene hacer una consulta al veterinario por si recomienda algún medicamento para atacar estos síntomas.
Si se viaja en micro habrá que saber qué empresas aceptan el traslado con mascotas, así como sus lineamientos y condiciones para el servicio. La mayoría de ellas pide documentar a las mascotas antes del viaje y tienen un límite sobre su peso y tamaño.
Además hay que tener en cuenta la duración del traslado, ya que no suelen aceptar mascotas para viajes que demanden más de 8 horas.
También es importante saber que para viajar con la mascota en micro es necesario llevarla en su propia jaula transportadora y que esté en buenas condiciones, así como sus documentos de vacunación y cualquier otro certificado que sea requerido por la empresa de transporte.
No hay que dejar de lado pensar en la comida y la hidratación del animal. Para ello es importante cargar suficiente comida para todo el viaje y evitar modificar sus horarios de alimentación y cambiar el alimento al que está acostumbrado para que no sufra trastornos gastroentéricos. Hay que tener en cuenta que las mascotas suelen ser transportadas en la baulera del micro, con excepción de perros lazarillos, por lo que se debe preparar el alimento y el agua con anticipación.
Colocarle una placa al perro con su nombre y sus datos no es un dato menor, y cuando se lo baja del colectivo hay que asegurarlo con correa, ya que todavía cuando el perro sea considerado “muy tranquilo”, el estrés del viaje puede provocar que baje corriendo y sea peligroso si se está cerca de alguna calle muy transitada o, incluso, de una ruta o autopista.
Por último, antes del viaje y para darle mayor tranquilidad, previo a meter a la mascota a su jaula transportadora, se aconseja darle un masaje de aromaterapia, untando las manos con aceite de lavanda, comenzando por su columna o en la base de la cabeza. Esto es para evitar que se ponga nervioso durante el trayecto.
Siempre es placentero llevar a nuestra mascota de vacaciones con nosotros. Pero para que el viaje sea un verdadero placer, no hay que dejar de lado ciertas cuestiones que, de esquivarlas, pueden darnos dolores de cabeza.
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